2 días
Nuevo: alguien te escribió y nadie ha contestado
Cada día que pasa, la probabilidad de que ya esté hablando con otro sube. Quien rellenó un formulario espera una respuesta rápida: a los dos días, un correo parece automático y una llamada parece interés.
Qué hacer: llamada, no correo.
7 días
Contactado: hubo un primer contacto, pero no hay reunión
O no hay interés real o no has dado con la persona adecuada. Propón dos fechas concretas en el mismo mensaje. Si no contesta a fechas concretas, es que no hay proyecto todavía.
Qué hacer: pásalo a «Perdido: no es el momento» y programa volver a intentarlo dentro de 90 días.
1 día después
Reunión: ya se hizo y nadie ha anotado qué salió
Lo que no se apunta al día siguiente se olvida. Anota hoy mismo qué salió, aunque sea una línea, y mueve el estado. Si salió una propuesta, ya estás en Propuesta con fecha de envío. Si no salió nada, decide si sigue viva o no.
5 y 12 días
Propuesta: a los 5 se sigue, a los 12 es riesgo real de pérdida
A los cinco días, un correo de tres líneas. No repitas la propuesta ni la resumas: pregunta qué falta para decidir y si hay alguien más que deba verla. A los doce, llamada, y una pregunta directa: «¿Sigue siendo un proyecto para este trimestre?». La respuesta, sea cual sea, vale más que otra semana de silencio.
Un matiz: los umbrales no son para presionar al cliente. Son para que tú no te olvides. La regla de los cinco días no dice «insiste»; dice «pregunta si necesita algo». La diferencia la nota el cliente.